Encontré entre el río y el panorama de la fotografía de una revista una figura cargada de imágenes y sonidos que me hacen roncar y ver el cielo como si fuera un posible espacio para vivir.
Como ese viento frío y veloz que te avisa que va a llover, o ese color naranja del sol que te avisa que pronto va a oscurecer.
Antes, al bajar la ventanilla del auto, el aire me hacía cosquillas... ahora tengo que cerrar los ojos para que no arda y tragar saliva para no sentir que me ahoga.
Es muy complicado intentar explicarlo en algunas palabras, estás en todos lados.